Signos que nos pueden hacer sospechar de un cáncer de estómago

El término ‘cáncer gástrico’ se suele emplear para designar la malignización de mucosa gástrica, es decir, de la capa más interna del estómago, dando lugar a un tipo de tumor llamado ‘adenocarcinoma’. Existen otros tumores que pueden formarse en el estómago, como linfomas, GIST, o tumores neuroendocrinos, pero son mucho menos frecuentes.

La doctora Sara Encinas García es oncóloga médica especialista en tumores digestivos, y miembro del Comité Disciplinar de Neoplasias digestivas del Hospital MD Anderson de Madrid y así nos lo explica en una entrevista con Infosalus.

En ella indica que las fases iniciales del cáncer gástrico pueden ser completamente asintomáticas, si bien alerta de los síntomas que nos pueden hacer sospechar su presencia, o iniciar el estudio diagnóstico:

   ·Molestias gástricas; sensación de plenitud precoz; aumento/disminución de reflujo gastroesofágico; náuseas/ vómitos.
·Cansancio; pérdida de apetito; pérdida de peso no voluntaria.
·Distensión abdominal; estreñimiento; o dolor abdominal.

«Cualquier cáncer es el resultado de un daño en el material genético de una célula, que la lleva a crecer de manera indiscriminada, invadiendo el tejido sano, perdiendo las características y funcionalidad de la célula original, y otorgándola la capacidad de diseminarse», recuerda la especialista.

TIPOS DE CÁNCER DE ESTÓMAGO

Así, la doctora Encinas subraya que la mayor parte de los tumores gástricos son adenocarcinomas, y dentro de estos aclara que se pueden distinguir dos grandes grupos, en función del aspecto de sus células, y con implicaciones terapéuticas y pronósticas: el tipo intestinal y el tipo difuso.

«Esta clasificación ha de complementarse con la determinación de una serie de parámetros moleculares imprescindibles en el momento actual: la amplificación del gen HER2, la presencia de inestabilidad de microsatélites, y la expresión de PDL1. Estas dos últimas determinaciones nos permitirán conocer la posibilidad de emplear inmunoterapia en el tratamiento de las fases avanzadas de los tumores inestables, o con alta expresión de PDL1», aclara la experta del MD Anderson de Madrid.

FACTORES DE RIESGO DEL CÁNCER DE ESTÓMAGO

Como en la mayoría de las enfermedades oncológicas, no existe una causa única que explique su formación, según subraya la experta, aunque recalca que la exposición a determinados factores de riesgo aumenta las posibilidades de que un daño celular suficiente ocurra a nivel del estómago y condicione la malignización de las células afectadas por este daño.

Entre estos factores de riesgo enumera los siguientes:

1. Dieta: los alimentos conservados en salazón, los ahumados y los productos cárnicos procesados, como los embutidos, contribuyen a la aparición del cáncer gástrico, así como las dietas pobres en frutas y verduras.

2. Tabaco: las sustancias carcinogénicas del tabaco también aumentan las posibilidades de padecer cáncer gástrico.

3. La infección por H. Pylori, que es una bacteria muy frecuente en el mundo, y que puede originar molestias gastrointestinales, gastritis y úlceras. La mayoría de las personas que tienen infección por H. pylori no desarrollarán cáncer gástrico, pero en el global de la población mundial es el factor de riesgo más importante para la formación de este tumor.

4. Enfermedades previas, como la gastritis crónica atrófica; la anemia perniciosa, que es una enfermedad autoinmune; o el reflujo gastroesofágico, actúan como predisponentes para el cáncer gástrico.

5. Factores genéticos. Los síndromes genéticos, es decir, las alteraciones genéticas identificables que explican prácticamente por sí solas la formación de un cáncer gástrico, son muy poco frecuentes: el síndrome de Lynch o las mutaciones del gen de la cadherina son los más importantes. Existen casos de agregación familiar de cáncer gástrico sin que exista ninguno de estos síndromes genéticos, de manera que la incidencia de cáncer gástrico en individuos con varios familiares diagnosticados de esta enfermedad aumenta entre 2 y 3 veces con respecto a la población general.

IMPORTANCIA DIAGNÓSTICO PRECOZ

Como en el resto de las enfermedades oncológicas, el pronóstico del cáncer gástrico depende íntimamente del momento evolutivo en que es diagnosticado el paciente, aumentando las posibilidades de curación con el diagnóstico precoz, afirma la oncóloga médica especialista en tumores digestivos.

A su vez, indica que no existen pruebas de cribado específicas y poblacionalmente efectivas para el diagnóstico precoz del cáncer gástrico, salvo en los casos de síndromes genéticos conocidos, en los de alta agregación familiar de cáncer gástrico, o en el de pacientes con enfermedades predisponentes conocidas, en los que será necesario realizar gastroscopias de revisión de manera programada.

En cuanto al tratamiento del cáncer gástrico, la doctora Encinas subraya que este depende del estadio de la enfermedad, es decir, de su extensión al diagnóstico, y requiere de un manejo multidisciplinar, en el que están implicados especialistas en Cirugía; Oncología Médica; Oncología Radioterápica; Radiología; Medicina Nuclear; Anatomía Patológica; Nutrición y Enfermería.

«En las fases más localizadas, el tratamiento quirúrgico es el de elección. En el momento en que la enfermedad ha avanzado localmente se requiere de protocolos combinados de quimioterapia con o sin radioterapia y cirugía. La extensión de la cirugía depende del tamaño, localización, extensión y tipo de tumor», detalla.

En las fases avanzadas de la enfermedad, cuando el proceso diagnóstico del paciente muestra la presencia de metástasis, el tratamiento sistémico es necesario, según reconoce. Aquí se precisa de una correcta caracterización molecular del tumor para individualizar el tratamiento, que finalmente consistirá en quimioterapia, combinada o no con inmunoterapia, con o sin trastuzumab (un anticuerpo monoclonal específico frente a la proteína cerb-2, sobreexpresada por algunos tumores gástricos), en función de la firma genética del tumor.

«En este contexto, y siempre que sea considerado por el paciente y el equipo médico correspondiente, puede valorarse la inclusión en un ensayo clínico con nuevas moléculas, en muchos casos dirigidos a pacientes cuyos tumores gástricos presenten determinadas firmas genéticas», agrega.

En última instancia, la miembro del Comité Disciplinar de Neoplasias digestivas del Hospital MD Anderson de Madrid señala que el pronóstico de un paciente con cáncer gástrico depende de varios factores, que deben ser valorados de manera individualizada: del estadio del tumor al diagnóstico, mejorando el pronóstico en las fases más tempranas de la enfermedad; de las características del paciente (enfermedades previas, edad, estado general, estado nutricional, entre otros); de la enfermedad (perfil molecular, grado de extensión, tipo histológico); y en última instancia de la respuesta a los tratamientos recibidos.

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