El Gobernador ¿Truhán o Señor? por José Gregorio Rodríguez

Esta semana como en una cuantas oportunidades anteriores, en la cuales me he propuesto referirme a cualquier tema de importancia que trascienda la agenda política local, como en este caso, el inicio de las negociaciones en México, que con la facilitación del gobierno de país anfitrión y del Reino de Noruega, comenzaron el pasado viernes 13 de agosto, entre el gobierno constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y la Plataforma Unitaria Opositora, que es como ahora se autodefine el oposicionismo abstencionista de nuestro país.

Pero qué va, es imposible no aludir al comportamiento de cierta especie de dirigentes públicos que han hecho de la truhanería, su modo de hacer política en Nueva Esparta.

Por ejemplo, cómo no referirnos al intento de estafa ciudadana que intentó consumar el gobernador Alfredo Díaz, junto con sus más cercanos colaboradores, con unas primarias que para escoger el candidato a la gobernación y a las 11 alcaldías del estado Nueva Esparta, impulsando sin siquiera conversar con el otro aspirante a la gobernación de la oposición, ni con más de la mitad de las organizaciones político partidistas de oposición que hacen vida en esta región insular.

Debo volver rápidamente sobre el tema de las primarias para intentar explicar el tamaño de la barbaridad política, ética y moral que se está intentando cometer, que supera con creces el affaire de la consulta para escoger los candidatos de la oposición neoespartana a las mega elecciones regionales y municipales del próximo 21 de noviembre. Han intentado montarlas por todas las vías pero en ninguno de los casos han podido culminar la operación con éxito.

Se equivocó por completo Alfredo Díaz, desde los primeros días del mes de enero de este año, al subestimar al ex gobernador Morel Rodríguez Ávila, luego que anunció su aspiración de regresar a la gobernación.

No contó con la tenacidad de su rival y descuidó que desde mediados del año pasado venía ubicándose como el dirigente opositor mejor posicionado en las encuestas como candidato a la gobernación.

Creyó como siempre en los últimos años, desde que se desempeñó como alcalde del municipio Mariño, que entre gallos y medianoche, con unas cuantas “monedas de oro verde” resolvería la controversia.

Pero que va, la situación se le fue complicando y quedó en evidencia su actuación a “hurtadillas”, cuando se conoció el 7 junio pasado por una infidencia en las redes sociales de su flamante secretario general de gobierno y jefe de campaña, Nicola Penna Millán, que el 06 de febrero había enviado un oficio al Consejo Nacional Electoral (CNE), solicitando el apoyo técnico y logístico del Poder Electoral, para la celebración en Nueva Esparta de unas elecciones primarias en la oposición.

A pesar de los tropiezos, inconsistencia y falta de respaldo para la iniciativa, decidieron continuar adelante y en junio, a través de una plataforma autodenominada “Unidad Intergremial de Nueva Esparta”, integrada por los directivos de colegios profesionales cuyos ejercicios están vencidos desde hace unos cuantos lustros, decidieron proclamar una “junta de notables”, para que arbitrara el proceso de primarias de Alfredo Díaz.

Luego de este paso, nunca pudieron realizar una rueda de prensa convocando al proceso, por la deserción masiva de las organizaciones políticas originalmente comprometidas.

Deciden entonces convocar un proceso de recolección de firmas en respaldo a las primarias para el 21 de julio y nuevamente fracasaron.

En esa ocasión, la ausencia de gente y entusiasmo en los centros de recolección de firmas, los obligaron a desistir de la “visita” que a los más concurridos haría el candidato a la reelección.

Tan sólo pudieron difundir como acontecimientos ocurridos ese día, la inscripción del candidato a la reelección y de su señora esposa, Leynnys Malavé de Díaz, a la alcaldía de Mariño.

Después quisieron “maquillar” los resultados de ese proceso y publicaron, que de once mil setenta y nueve firmas (11.079), recaudadas en 10 de los 11 municipios de Nueva Esparta, en respaldo a los candidatos a alcaldes, solo siete mil seiscientas cuarenta y cinco (7.645), fueron para al aspirante a la reelección, registrándose una diferencia de tres mil cuatrocientas treinta y cuatro rubricas (3.434), quiere decir el 31% menos de respaldo.

Días después, en un comunicado publicado el 26 de julio, la “Comisión de Primarias Nueva Esparta-Precandidaturas Admitidas para Primarias en Alcaldías”, se dice claramente: “Para la gobernación y los municipios: Gómez, Maneiro, Marcano, Mariño, Tubores y Villalba, al presentarse una sola candidatura respectivamente, es imposible continuar con el proceso”.

Solo en los municipios: Antolín del Campo, Arismendi, Díaz y García, se inscribió más de un aspirante a las alcaldías.

Ahora intentan convertir la elección de los candidatos a esos cuatro municipios en un plebiscito para proclamar al candidato a la reelección a la gobernación y los aspirantes a las alcaldías. Pero se dan cuenta que “la masa no está pa’ bollo”, que Alfredo Díaz ha perdido su poder de convocatoria y deciden intentar otra “jugarreta”.

A todas estas, el G4 Plus (AD, PJ, UNT, VP) + un grupo de partidos minoritarios que vienen acompañando la aventura abstencionista, deciden no ir a primarias y escoger por consenso los nombres de quienes participarán como candidatos a alcaldes con la tarjeta de la “manito de la MUD” en las megaelecciones del 21 de noviembre próximo, y en la lista de los nombres anunciados no aparece ninguno de los aspirantes que van a las primarias del candidato a la reelección.

Hasta aquí el resumen de la ruta de las iniciativas frustradas camino a las primarias emprendida por Alfredo Díaz.

Debía hacerlo para ubicarnos en contexto porque ahora, luego que anunciaran la candidatura de su esposa, Leynnys Malavé de Díaz a la alcaldía del municipio Mariño, el gobernador ofreció retirar su nombre a cambio del respaldo del G4 a su candidatura a la reelección y a los pocos días, en el municipio Antolín del Campo, le “sacó la silla” a Oscar Pino y ofreció su apoyo a Nelson Zárate, para intentar consumar el respaldo del G4 Plus.

En el ínterin, Luis Delgado, secretario regional del partido Esperanza por el Cambio, del ex candidato presidencial, Javier Bertucci, se sumó al grupo de organizaciones que por diferentes razones rechazan la realización de elecciones primarias en Nueva Esparta.

Definitivamente la canción de cabecera del gobernador Alfredo Díaz, parece ser la de Julio Iglesias: “Soy un truhán soy un señor…

Permítanme una reflexión final a modo de pregunta y con el debido respeto: ¿en esta difícil coyuntura que vive Venezuela, iniciando un proceso de diálogo que todos deseamos culmine con éxito, usted cree que un personaje como el señor Alfredo Díaz, estará a la altura de las circunstancias para dirigir un estado que, como Nueva Esparta, seguramente será puntal fundamental para el desarrollo económico y social de nuestro país?

José Gregorio Rodríguez/Jotaerre577@gmail.com

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