Los disfraces como arma de deseo y erotismo

“La llama debe cuidarse durante todo el año, no únicamente en la fecha en la que se supone que debemos sentirnos enamorados y atraídos por la pareja. Esperar a fechas señaladas puede generar expectativas inalcanzables y frustración. Por ello, tiene más sentido cuidar cada día o cada semana esos momentos de intimidad, de pareja, de noviazgo… Eso mantendrá el deseo de manera constante, y no de forma intermitente esperando solo fechas socialmente especiales. Para algunos una fecha puede significar algo; para otros, es un día más lleno (supuestamente) de romanticismo, con el que no se sienten identificados”, reflexiona Silvia Cintrano, sexóloga y directora de la Unidad de Terapia de Pareja de Instituto Centta

Febrero, además de ser considerado el mes del amor, es el mes de los carnavales.

¿Un disfraz sexy puede ayudar a reavivar la pasión en una pareja?

Muchos disfraces gozan de connotaciones eróticas, desde los populares disfraces de enfermera a los menos conocidos disfraces furry (disfraz de muñeco de peluche con objetivo sexual). El disfraz sexy depende de lo que uno considere sexy, ya que existen tantas definiciones como personas, pues no es más que una cuestión de preferencias y gustos”.

Por otro lado, comenta la sexóloga, “si un disfraz (o cualquier objeto en el que se piense) no está erotizado, no se asociará con excitación y tendrá un significado distinto (por ejemplo, se relacionará con unos carnavales, fiesta infantil, etc.), por lo que no ayudará en pareja a activar la pasión. De hecho, un disfraz puede generar una situación tensa e incómoda en la que se esperaba excitación por las expectativas asociadas, pero generar todo lo contrario por no estar previamente en el imaginario erótico de los implicados”.

Sobre el juego de aparentar ser otros para fomentar el deseo, por ejemplo en una pareja estable, Cintrano afirma que “hay personas a las que fingir un rol distinto les otorga permisos que no se darían siendo ellas mismas, por lo que podría fomentar el deseo y una nueva forma de relacionarse sexualmente. Otras, sin embargo, pueden sentir la situación forzada, no tener sensación de naturalidad y producirles sentimientos de ridiculización, lo que significaría un estado de alerta incompatible con la relajación necesaria para desencadenar una respuesta sexual”.

Mujer con lencería.

Lencería y deseo

“Desde luego que la lencería se puede utilizar como un arma de seducción”, confirma la sexóloga de Instituto Centta, añadiendo que “dependerá tanto de las preferencias de la persona que la usacomo de la persona a la que se desea seducir”.

Según Cintrano, “buscar el equilibrio, conocer las propias necesidades y del otro ayudará a encontrar aquellos estímulos eróticos eficaces y deseados. Partir siempre de un entendimiento, buscando que ambos se sientan cómodos, será necesario para encontrar el erotismo en pareja”.

En el inicio de una relación se busca dar la mejor impresión posible, tanto a nivel físico como emocional, intelectual, personalidad, etcétera. Es la presentación, y todo el mundo quiere dejar huella. Además, los primeros meses de relación suelen estar asociados con una etapa mucho más pasional, ya que los estímulos novedosos generan mayor impacto que los ya conocidos. Con el tiempo, la huella ya se ha dejado, y se presta atención a otras conexiones y valores más profundos, y no únicamente al escaparate.

Escapar de la rutina

“En ocasiones, la rutina y la familiaridad con el otro puede generar una falta de cuidados de esta parcela, por lo que es importante trabajar de forma consciente en momentos erotizados, en el deseo personal y de la pareja, provocando que estén mucho más presentes. Sentirse deseado por la pareja siempre es importante, independientemente de la fase de la relación. Así, el autocuidado fomenta la autoestima y, con ella, la seguridad de resultar una persona deseada”, indica Cintrano.

La experta explica que, aunque los sentidos suelen estar erotizados en función de la persona, “generalmente se considera que los hombres son más visuales y las mujeres son más imaginativas o tienen más desarrollados otros sentidos, como el tacto. Sin embargo, esto corresponde al aprendizaje social del erotismo: los hombres están más acostumbrados al uso de estímulos eróticos más visuales como vídeos o fotografía erótica/pornográfica, por lo que desarrollan mucho más ese sentido”.

El erotismo

A lo largo de estas líneas se habla de erotismo y, por ello, conviene explicar su significado. “Erotismo proviene del griego eros, cuyo significado es deseo o placer. El dios griego Eros era el dios responsable de la atracción sexual. Por tanto, el erotismo tiene que ver con lo relacionado a la sexualidad, ya sea el deseo o todas sus proyecciones. Se refiere a la forma de actuar, sentir, comunicar, dar o recibir. Es decir, la manera que tienen las personas como seres sexuados y sexuales de relacionarse consigo mismos y con los demás. Cuando se menciona el erotismo, se hace referencia a la sensualidad, sugestión, seducción, deseo y capacidad de atracción del ser humano”, detalla la sexóloga de Instituto Centta.

Notiespartano

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