Marruecos y España se acusan de violar la buena «vecindad»

MADRID/RABAT, 31 may (Reuters) – Marruecos y España intercambiaron el lunes nuevas acusaciones en una disputa diplomática desencadenada por la cuestión territorial del Sáhara Occidental, que ha provocado este mes una crisis migratoria en el enclave español del norte de Marruecos.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó de inaceptable y de asalto a las fronteras nacionales la actuación de Marruecos, que parece haber relajado los controles fronterizos con el enclave de Ceuta para presionar a su vecino europeo.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí culpó a España de romper «la confianza y el respeto mutuos», estableciendo paralelismos entre las cuestiones del Sáhara Occidental y la región española de Cataluña, donde existe un movimiento independentista.

La disputa se originó cuando España admitió al líder del movimiento independentista del Sáhara Occidental, Brahim Ghali, para recibir tratamiento médico sin informar a Rabat.

«Si lo que se está diciendo por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí es que ha utilizado la migración, es decir, el asalto a las fronteras españolas por parte de más de 10.000 marroquíes en 48 horas, a mí me parece absolutamente inaceptable», dijo Sánchez en una conferencia de prensa.

La mayoría de los migrantes que cruzaron a Ceuta fueron devueltos inmediatamente a Marruecos, pero cientos de menores no acompañados, que no pueden ser deportados según la legislación española, permanecen en el país.

La llegada de los migrantes se considera una represalia por la decisión de España de acoger discretamente a Ghali.

Marruecos considera el Sáhara Occidental como parte de su propio territorio. El Polisario, apoyado por Argelia, aspira a crear un Estado independiente en el territorio, colonia española hasta 1975.

Sánchez, que describió a España como el mejor aliado de Marruecos en la Unión Europea, dijo que quería transmitir una actitud constructiva hacia Rabat, pero insistió en que la seguridad fronteriza era primordial.

«La vecindad y la necesaria relación bilateral entre ambos países se tiene que cimentar sobre el respeto y la confianza», dijo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos dijo en un comunicado que España violaba la buena vecindad y la confianza mutua y que la migración no era el problema.

Rabat añadió que ha cooperado con Madrid en el control de los flujos migratorios y en la lucha contra el terrorismo, que, según dijo, ayudó a frustrar 82 atentados yihadistas en España.

El caso de Ghali «puso de manifiesto las actitudes hostiles y las estrategias perjudiciales de España con respecto al Sáhara marroquí», dijo el ministerio en un comunicado.

España «no puede combatir el separatismo en su país y promoverlo en su vecino», dijo, señalando el apoyo de Rabat a Madrid contra el movimiento independentista catalán.

Por otra parte, Ghali, que ha sido hospitalizado con COVID-19 en Logroño, en la región de la Rioja, asistirá a una vista del alto tribunal a distancia el martes desde el hospital, dijo la oficina de su abogado.

Marruecos, que ha retirado a su embajador en Madrid, ha dicho que podría romper los lazos con España si Ghali sale del país de la misma manera que entró sin ser juzgado.

(Reportaje de Inti Landauro, Emma Pinedo y Ahmed Eljechtimi, edición de Nathan Allen y Bill Berkrot, traducido por Tomás Cobos)

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