Se reanuda la violencia en Gaza pese a la presión para aplicar un alto al fuego

Por Nidal al-Mughrabi y Jeffrey Heller

GAZA, 20 may (Reuters) – Las gestiones diplomáticas para lograr un alto el fuego en el conflicto palestino-israelí se intensificaron el jueves después de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidiera una desescalada de la situación, si bien Israel mantenía sus bombardeos sobre Gaza y el disparo de cohetes de Hamás se reanudó tras una pausa.

Un alto cargo del grupo militante Hamás predijo un alto el fuego en cuestión de días. Un ministro israelí dijo que Israel sólo detendría su ofensiva cuando hubiera alcanzado sus objetivos.

Los ataques con cohetes contra Israel cesaron durante ocho horas el jueves, el undécimo día de hostilidades en la región, antes de reanudarse contra las comunidades cercanas a la frontera entre Israel y Gaza.

Israel mantuvo sus ataques aéreos en la Gaza gobernada por Hamás, alegando que quería disuadir al grupo islamista de futuros enfrentamientos tras el cese del conflicto actual.

Desde que comenzaron los combates el 10 de mayo, las autoridades sanitarias de Gaza afirman que 228 palestinos han muerto en los bombardeos aéreos que han empeorado una situación humanitaria ya de por sí grave.

Las autoridades israelíes cifran en 12 el número de muertos hasta la fecha en Israel, donde los repetidos ataques con cohetes han provocado el pánico y han hecho que la gente corra a refugiarse.

Biden instó el miércoles al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a buscar una «desescalada». Una fuente de seguridad egipcia dijo que las partes habían acordado en principio un alto el fuego, pero que había que concretar los detalles.

Un representante político de Hamás, Moussa Abu Marzouk, dijo que creía que los esfuerzos por alcanzar un alto el fuego tendrían éxito.

«Espero que se alcance un alto el fuego en uno o dos días, y el alto el fuego será sobre la base de un acuerdo mutuo».

Preguntado en la radio pública israelí Kan si la tregua comenzaría el viernes, el ministro de Inteligencia israelí Eli Cohen dijo: «No. Definitivamente estamos viendo una presión internacional muy significativa (…), (pero) terminaremos la operación cuando decidamos que hemos alcanzado nuestros objetivos».

La televisión qatarí Al Jazeera informó de que el enviado de paz de la ONU para Oriente Próximo, Tor Wennesland, se reuniría en Qatar con el jefe de Hamás, Ismail Haniyeh.

Israel llevó a cabo más de una docena de ataques aéreos en Gaza después de la medianoche, apuntando a lo que dijo era una unidad de almacenamiento de armas en la casa de un miembro de Hamás, y a infraestructura militar en las casas de otros comandantes del grupo.

Una radio gestionada por Hamás dijo que una mujer murió y cuatro niños resultaron heridos en un ataque contra la ciudad de Jan Yunis, en el sur de Gaza. Varios testigos dijeron que varias carreteras principales también resultaron dañadas en los ataques aéreos.

En el barrio de Sabra, en la ciudad de Gaza, Amira Esleem, de 14 años, y tres miembros de su familia resultaron heridos en un ataque israelí que, según ella, provocó el derrumbe de partes de su casa.

«Estábamos sentados en el sofá cuando cayó un misil. Había mucho humo y no podíamos ver nada», dijo desde una cama de hospital.

Casi 450 edificios de Gaza han sido destruidos o han sufrido graves daños, entre ellos seis hospitales y nueve centros de salud de atención primaria, según la agencia humanitaria de las Naciones Unidas. Más de 52.000 personas han huido de sus hogares y la mayoría se refugian en escuelas gestionadas por la ONU en Gaza, que está bloqueada por Israel y Egipto.

Los israelíes que viven en zonas frecuentemente atacadas por cohetes comenzaron su jornada laboral el jueves sin el habitual sonido de las sirenas de advertencia. Pero tras una pausa de ocho horas, las sirenas volvieron a sonar en el sur de Israel. No se registraron víctimas ni daños.

Israel dijo que se habían lanzado unos 4.000 cohetes desde Gaza, algunos de los cuales no alcanzaron su objetivo y otros fueron derribados por su sistema de defensa aéreo, la Cúpula de Hierro.

DIPLOMACIA

Washington y varios Gobiernos de Oriente Próximo han intentado poner fin a la violencia mediante la diplomacia. La Asamblea General de las Naciones Unidas tenía previsto reunirse sobre el conflicto el jueves con la participación de varios ministros de Asuntos Exteriores, pero no se esperaba que tomara medidas.

La misión de Estados Unidos dijo que no apoyaría la petición de Francia de una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU de 15 miembros, por considerar que tales acciones socavarían los esfuerzos para desescalar la violencia.

Al comentar el impulso de Biden para rebajar la intensidad de los combates en un movimiento hacia un alto el fuego, Gilad Erdan, embajador de Israel ante Estados Unidos y las Naciones Unidas, dijo que Israel también quería que las hostilidades terminaran rápidamente.

Pero, según dijo a la radio Kan, «para que esto ocurra (…) tenemos que sentir que la infraestructura de Hamás ha sido golpeada significativamente, y que entienda que no valdrá la pena volver a disparar cohetes contra ciudadanos israelíes dentro de varias semanas».

Es poco probable que cualquier alto el fuego aborde las cuestiones fundamentales del conflicto. Las aspiraciones palestinas a un Estado independiente libre de la ocupación israelí han recibido varios reveses en los últimos años, mientras que el proceso de paz internacional basado en la búsqueda de una solución de dos Estados que garantice también la seguridad de Israel ha encallado.

Hamás comenzó a lanzar cohetes el 10 de mayo en represalia por lo que calificó de abusos israelíes contra los palestinos en Jerusalén durante el mes sagrado musulmán del Ramadán.

Los ataques con cohetes se produjeron tras los enfrentamientos de la policía israelí con los fieles de la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén y los esfuerzos de los colonos israelíes por desalojar a los palestinos de un barrio de Jerusalén Este anexionado por Israel.

Las hostilidades son las más graves entre Hamás e Israel en años y, a diferencia de anteriores conflictos en Gaza, han contribuido a alimentar la violencia callejera en las ciudades israelíes entre judíos y árabes.

El conflicto también ha avivado la violencia en la Cisjordania ocupada, donde las autoridades palestinas dijeron que al menos 21 palestinos han muerto en enfrentamientos con las tropas israelíes u otros incidentes desde el 10 de mayo.

(Información de Nidal al-Mughrabi en Gaza, Rami Ayyub en Tel Aviv y Andrea Shalal a bordo del Air Force One; Informe adicional de Jeffrey Heller y Ari Rabinovitch en Jerusalén y Aidan Lewis en El Cairo; Edición de Angus MacSwan y Philippa Fletcher; Traducido por Darío Fernández)

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