Conductores en pánico en sudeste EEUU ignoran pedidos de evitar acaparamiento de combustible

ATLANTA (Reuters) – Conductores en el sureste de Estados Unidos formaron filas el miércoles para llenar sus tanques en un número cada vez menor de estaciones minoristas con combustible para vender, sin tener en cuenta los pedidos del gobierno para evitar el acaparamiento cuando el cierre del principal gasoducto regional entra en su sexto día.

«Si no tengo gasolina, no trabajo», dijo Ronald Ross, de 47 años, conductor de DoorDash en Atlanta, mientras cargaba combustible en su sedán Chevy.

Cuando se le preguntó sobre las solicitudes del gobierno para evitar el acaparamiento, dijo: «Olvídese de eso. Es por orden de llegada. La gente tiene que cuidarse a sí misma. Siempre y cuando sean pacíficos».

Casi el 60% de las estaciones de servicio en el área metropolitana de Atlanta se quedaron sin gasolina el miércoles, junto con más del 70% de las estaciones en el área metropolitana de Charlotte y Raleigh, Carolina del Norte, y Pensacola, Florida, dijo la firma GasBuddy.

El sureste y la región del Atlántico Medio de Estados Unidos dependen en gran medida del Colonial Pipeline, que fue cerrado por un ataque de «ransomware» el viernes y que se espera permanezca inactivo durante varios días más.

El precio promedio de la gasolina a nivel nacional, mientras tanto, subió a más de 3,00 dólares el galón el miércoles, el más alto desde octubre de 2014, dijo la Asociación Estadounidense del Automóvil.

El gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidió el martes a los estadounidenses que no acumulen combustible durante la interrupción del gasoducto, diciendo que las compras de pánico solo intensificarían los cortes de suministro en las estaciones de servicio que luchan por obtener nuevas entregas.

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