Más solo que la UNA por José Gregorio Rodríguez

La situación de la oposición en buena parte del país tiende a complicarse, sobre todo para las aspiraciones reeleccionistas de los cuatro gobernadores en ejercicio: Anzoátegui, Mérida, Nueva Esparta y Táchira. Especialmente para el gobernador Alfredo Díaz.
 
De lo que sucede en el resto de los estados de la república nos ocuparemos en fecha próxima. Aun cuando sea irresistible la tentación de referirnos a los ya públicos y bochornosos casos de Bolívar, Lara y Zulia.
 
Además, en el campo del G4, integrado por AD-Ramos Allup, PJ, UNT y VP, a pesar de la confusa línea “abstencionista” que se infiere de las declaraciones de sus principales voceros nacionales y de sus mandantes en el exterior, especialmente desde Colombia y los EEUU; “cunaviche adentro”, la militancia y los representantes regionales y municipales de esas cuatro organizaciones, más los asociados de la nomenclatura pret-a-porter que los acompaña, andan desatados buscando posiciones “salidoras” para gobernaciones, alcaldías, consejos legislativos y cámaras municipales.
 
En el caso de Nueva Esparta, la errática conducción de la oposición que el gobernador Alfredo Díaz ejerció durante más de tres años, comienza a pasarle factura y, en la medida que pasan los días el panorama se le enreda más.
 
El fin de semana pasado, en el municipio García (El Valle de Espíritu Santo), en una reunión de sus partidarios con el flamante jefe regional de campaña y secretario general de gobierno, Nicola Penna Millán, casi se van a las manos al percatarse que el aspirante a la reelección le había prometido la candidatura a la alcaldía, a por lo menos tres pre-candidatos.
 
Casos similares se han presentado en todos los municipios. En Antolín del Campo (Paraguachí), Arismendi (La Asunción), Gómez (Santa Ana), Díaz (San Juan Bautista), Maneiro ( Pampatar), Marcano (Juangriego), Mariño (Porlamar), Península de Macanao ( Boca de Río), Tubores (Punta de Piedras) y Villalba (San Pedro de Coche).
 
Cada uno presenta su propia dinámica y complejidad, pero absolutamente todos se complica la cosa cada día que pasa.
 
El caso del municipio Arismendi, domicilio de la ciudad capital y de los poderes públicos, es especialmente complejo para los que respaldan al primer mandatario regional, quien le ofreció su respaldo a la alcaldía a un ex burgomaestre de AD, a un ex concejal, convertido en su vocero en la jurisdicción desde un cargo de comisionado en la gobernación, a quienes “dejó en la estacada”, al comprometer su apoyo a un prominente miembro de su tren ejecutivo, quien también fue alcalde, electo con los votos del chavismo.
 
En el municipio Maneiro, las cosas se le embarullan aún más por ser el único espacio donde la oposición se alzó con la victoria, muy a su pesar y obligándolo a retirar su candidato en el 2017 para respaldar al actual titular del despacho municipal, Morel David Rodríguez. El gobernador pretende insistir con el candidato retirado hace cuatro años, pero en la última encuesta conocida (marzo 2021), realizada por la empresa de quien hasta hace muy poco se desempeñó como su principal colaborador y asesor, al aspirante, ex alcalde y ex diputado,  le falta un “cuarto” para apenas alcanzar los dos dígitos, registrando apenas un escaso 7.5% de aceptación.
 
Por ahora, estos tres ejemplos (Arismendi, García y Maneiro) son ilustrativos del drama que vive el gobernador y quienes todavía aún lo respaldan.
 
Quizá si estuviera corriendo sólo en la oposición para aspirar la gobernación, la gente no “reviraría” tanto. Todavía sería el gran elector del antichavismo.
 
Pero la realidad es que, el anuncio en enero de este año de la aspiración del ex gobernador Morel Rodríguez Ávila, y la manera como “prendió” su candidatura en la oposición insular, cambió radicalmente las cosa para ese sector y hoy, a la luz de los últimos acontecimientos, podemos decir sin temor a equivocarnos que la mayoría de sus dirigentes regionales y municipales se pelean por el apoyo y hasta por una “fotico” al lado de Morel Rodríguez.
 
Así estarán las cosas, que Alfredo Díaz habría decidido ir entregando el testigo a su esposa, Lennys Malavé de Díaz, ya no para que sea candidata a la alcaldía del municipio Mariño, en donde dejaría como la “guayabera” a su compadre, amigo y fiel correligionario de toda la vida, sino que la estaría “promocionando” como candidata a gobernadora en los mentideros de la alianza democrática de la capital de la república, en una fórmula que le sugirió un recién llegado asesor.
 
No es nada casual que esta semana, en todas las notas de prensa de la gobernación aparezca como la principal protagonista de la escasa gestión del Ejecutivo regional, la primera dama del estado.
 
Los datos de la realidad son inocultables, para muestra sirva un botón. En una reunión del Comando de Campaña para la reelección, convocada el jueves de ésta semana, sólo asistieron el candidato, su ex secretaria privada y hoy diputada suplente de AD-Bernabé a la AN, un militante de AP en representación del Jefe de Personal del Despacho, un vocero de Cambiemos y un militante de base de VP.
 
Definitivamente, el gobernador Alfredo Díaz, se está quedando más solo que la una. Como en la canción de Jorge Rigó: “Solo, te vas quedando solo, por un recuerdo herido, siempre solo, por la vida…”.
 
JoséGregorioRodríguez/Jotaerre577@gmail.com

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