Bolsonaro responde con ofensiva a ataques políticos en Brasil

Imagen de archivo del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, durante ceremonia en Palacio Planalto. 22/03/2021 REUTERS/Ueslei Marcelino

SAO PAULO, 30 mar (Reuters) – Sometido a ataques desde todos lados, el presidente brasileño Jair Bolsonaro hizo lo que cabía esperar de un antiguo capitán del Ejército: pasó a la ofensiva.

Miles de brasileños mueren a diario a causa del COVID-19, la economía pasa por dificultades y el archirrival político del presidente amenaza ahora su candidatura a la reelección en 2022. Así que Bolsonaro reorganizó la baraja: colocó a sus leales en puestos ministeriales importantes y limó asperezas con sus caprichosos aliados en el Congreso.

Los seis cambios en su gabinete, la mayor sacudida de su presidencia hasta ahora, le permitieron a Bolsonaro recuperar la iniciativa.

La remodelación comenzó con la exigencia de los aliados de bajar el tono de la retórica de extrema derecha, incluyendo la destitución del incendiario canciller Ernesto Araujo. Pero el principal objetivo de Bolsonaro, según los analistas políticos, era obtener un mayor control de las fuerzas armadas y la policía federal.

Inesperados cambios en el Ministerio de Defensa y en el de Justicia, que supervisa a la policía, pusieron al frente a partidarios acérrimos de Bolsonaro.

Un puesto en el gabinete que maneja las prioridades legislativas fue para un miembro de la poderosa coalición del Congreso conocida como el «centrão», cuyo apoyo es vital para evitar que lo sometan a un juicio de destitución.

«Bolsonaro comenzó la mañana de ayer (martes) contra las cuerdas, recibiendo golpes de todos lados», dijo Paulo Kramer, un politólogo en Brasilia. «Pero a medida que pasó el día, le dio la vuelta».

Las señales de una relación más fluida entre el Congreso y el presidente ayudaron a las acciones brasileñas, que alcanzaron un máximo de un mes el martes.

Para Kramer, los movimientos de Bolsonaro se centraron en esencia en la supervivencia a corto plazo, aunque las elecciones del próximo año y la perspectiva de enfrentarse al expresidente izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva nunca están lejos de su mente.

«Sabe que los próximos dos meses van a ser realmente duros hasta que la curva se aplane», dijo Kramer, en referencia a la explosión de casos que ha convertido a Brasil en el epicentro mundial de la pandemia de coronavirus. El país está sólo por detrás de Estados Unidos en cuanto a número de muertes y casos de COVID-19.

Hasta ahora, Bolsonaro ha mantenido su base de apoyo en alrededor del 30% en las encuestas de opinión, pero sus índices de rechazo siguen subiendo y, si los epidemiólogos están en lo cierto, lo peor del brote de COVID-19 en Brasil aún está por llegar.

¿QUIEBRE EN LA COALICIÓN?

Observadores de Brasilia dijeron que era demasiado pronto para saber si la táctica de alto riesgo funcionará. El Ejército, en particular, es una organización compleja que no se deja influir fácilmente por un solo nombramiento.

El martes, el Ministerio de Defensa dijo que también reemplazaría a los tres comandantes de las fuerzas armadas, pero no dio detalles de a quiénes se nombraría.

Las salidas suman evidencia de que la coalición que hizo que Bolsonaro fuera elegido parece estar fracturada.

«Creo que el presidente Bolsonaro está en un momento de gran aislamiento», dijo Leonardo Barreto, director de la consultora política Vector en Brasilia.

Después de aplaudir las promesas de Bolsonaro de reformas de libre mercado, la elite empresarial de Brasil está frustrada por una agenda estancada de privatizaciones y las intervenciones políticas en el prestamista estatal Banco do Brasil y el productor de petróleo Petrobras.

Los militares, algunos de los cuales desempeñaron papeles clave en el gobierno, están cada vez más preocupados de que su reputación se vea empañada por los errores de la administración. Los ideólogos de extrema derecha también están perdiendo espacio en el gabinete de Bolsonaro tras la salida de Araujo y una limpieza previa en el Ministerio de Educación.

«Se dio cuenta de que tenía gente a su alrededor que no iba a hacer todo lo que quería», dijo Rafael Alcadipani, profesor de la escuela de negocios Fundação Getulio Vargas, acerca de Bolsonaro.

«Se está organizando, tanto con las fuerzas armadas como con la policía a través del Ministerio de Justicia, para tener un grupo que le sea más leal».

Notiespartano/Reuters

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