Hay que acatar de modo estricto las medidas contra la pandemia por Morel Rodríguez Ávila

Mientras crece la polémica por las vacunas, hasta la fecha anunciadas contra el convid-19, igualmente el número de víctimas que cobra tan tenebrosa enfermedad asciende cada día aquí y en todo el mundo. 

Una verdad que ya no se puede ocultar dados los altísimos niveles de gravedad a la que ha llegado y la permanente amenaza de recrudecer por la vía de las denominadas “cepas”, entre ellas la que últimamente se descubrió procedente del Brasil.  

Es una situación terrible la que están viviendo los pueblos, unos en grado mayor que otros, alrededor del planeta. Pero, sin lugar a dudas, en su conjunto, la pandemia tiene atemorizados, amenazados y sufriendo a millones de personas y a muchos gobiernos puestos contra la pared. 

Múltiples ya son las opiniones, todas contrastadas, que avalan o rechazan las bondades o deficiencias que puedan tener o carecer las vacunas que se industrializan en laboratorios rusos, cubanos, norteamericanos, europeos, chinos o de a cualquiera otra nación que las estén fabricando; como tampoco puede desconocerse el afán que muestran sus gobernantes porque sus científicos y sus laboratorios sean los primeros que, efectivamente logren, ojalá, proporcionar la verdadera cura.  

Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud continúa advirtiendo que en la prevención descasa un alto porcentaje de posibilidades de verdadera protección contra tan pernicioso virus.  

No somos expertos en tan difícil materia, pero si nos preocupa lo que a la vista está, por lo menos en nuestro territorio insular: la profunda despreocupación con lo cual una mayoría de ciudadanos, en todos los niveles, se muestra frente a la pandemia.  

El descuido, es sumamente peligroso. Niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, andan por todas partes sin el tapabocas y sin guardar el distanciamiento social; hay enormes dificultades en los centros de atención hospitalaria, probada carencia de los medicamentos esenciales; condiciones higiénicas muy por debajo de lo normal y, aunque debe reconocerse que el gobierno central muestra empeño en combatir al covid-19, sin embargo, las cifras de contagio y de fallecidos no decrecen.  

Nueva Esparta, lamentablemente, sigue figurando entre los estados donde la pandemia tiene alta vigencia 

Ante esta aterradora realidad, hay que aunar toda clase de esfuerzo para lograr que las comunidades entiendan y acepten que cumplir las normas, las medidas, las propuestas es una tarea necesaria, un deber que debe cumplirse sin protesta.   

Pero, asimismo, el gobierno está obligado a triplicar medidas que ayuden a lograr que el ciudadano las cumpla.  

Nada de represión, por supuesto, pero sí de mucho convencimiento, porque al fin y al cabo es la vida la que está en peligro. 

MorelRodríguezAvila/@MorelRodríguezA

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