Perú espera que escándalo no afecte relación con China ni entregas de vacunas Sinopharm

Por Marco Aquino

LIMA, 16 feb (Reuters) – El Gobierno de Perú dijo el martes que espera que el escándalo por la vacunación a escondidas de cientos de funcionarios y personalidades no afecte las próximas entregas de fármacos de Sinopharm y que la relación con China se mantenga en «un clima de confianza».

El ministro de Relaciones Exteriores, Allan Wagner, afirmó que el vínculo con la nación asiática es «indispensable» porque es un importante proveedor de las vacunas contra el COVID-19, en momentos en que el país sufre de una segunda ola de la pandemia con hospitales saturados y un déficit de insumos médicos.

Al menos 487 funcionarios de alto rango, personalidades influyentes y parte de sus familias recibieron la vacuna de Sinopharm fuera de los ensayos y antes del inicio del programa oficial de inmunización nacional.

Entre ellos las titulares de los Ministerios de Relaciones de Exteriores y de Salud, que tuvieron que renunciar. Algunos de los vacunados son profesionales, académicos y personas que no estaban directamente relacionadas en la lucha contra la pandemia y figuran como «consultores», «invitados» y «entorno cercano».

«Con China lo que tenemos que hacer es mantener el clima de confianza que es característico de nuestras relaciones y evitar que estos sucesos puedan empañar», sostuvo el canciller en una entrevista con la radioemisora local RPP.

«Sin duda esto es prioritario porque Sinopharm es un importantísimo proveedor de vacunas de acuerdo al contrato que se firmó y el que a punto de firmarse, por la cual vendrán 34 millones de vacunas más», refirió el canciller.

El escándalo se desató luego de que el exmandatario Martín Vizcarra admitió que junto a su esposa fue inoculado en octubre, cuando estaba en el poder. Los ensayos de Sinopharm en Perú se realizaron el año pasado con unos 12.000 voluntarios.

Pero se recibió un lote extra fuera de los ensayos de 3.200 dosis de «vacuna experimental activa» -no placebo- para ser administrados al personal relacionado a la investigación.

Perú anunció el 6 de enero un acuerdo con el laboratorio chino para adquirir hasta 38 millones de dosis de la vacuna.

El primer millón de vacunas llegó al país durante la segunda semana de febrero, para comenzar el plan de inmunización con la aplicación de dosis al personal sanitario.

Wagner afirmó que con Sinopharm «se esta a punto» de suscribir un contrato de entrega de un nuevo cargamento. «La expectativa es que en marzo se pueda recibir un lote importante, presumimos unos 12 millones de vacunas de Sinopharm», afirmó.

Perú también tiene acuerdos con Pfizer por 20 millones de dosis, con AstraZeneca por 14 millones y con la alianza Covax por 13,2 millones. Asimismo negocia suministros con Johnson & Johnson, Moderna, Novavax, Gamaleya, Sinovac y Curevac.

La inoculación en secreto enojó al presidente Francisco Sagasti, que ha anunciado que despedirá a todos los funcionarios que recibieron la vacuna. Incluso el Gobierno, en una resolución publicada el martes, retiró el agradecimiento público que había otorgado a su renunciante ministra de Salud.

«¿Qué hemos hecho mal como país para ponerlo en una situación precaria?», se preguntó Sagasti en una reunión de ministros y líderes del interior del país. «A la crisis de salud, económica, social, política que hemos vivido en los últimos meses, se ha unido una crisis ética y moral», refirió.

El escándalo de las vacunas se produce a menos de dos meses de las elecciones presidenciales y parlamentarias del 11 de abril.

Los muertos por COVID en Perú suben en unos 200 diarios y las víctimas sumaron 43.880. Los contagios aumentan casi 7.000 diarios, para totalizar 1.238.501, según datos del Gobierno.

(Reporte de Marco Aquino. Editado por Janisse Huambachano y Javier Leira)

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