Las 12 vías para vencer el síndrome postvacacional

Es probable tras unos días de desconexión nos dé ese bajón al retomar nuestra “rutina”, quizá este año acrecentado por la situación de la Covid.

Así lo cree la doctora Eva Moreno Zaragoza, especialista del Servicio de Psicología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa (Sevilla),quien ve muy probable que el síndrome postvacacional reine sobre muchos pacientes: “Se acaban los periodos vacacionales y comienza una carrera de fondo entre el trabajo, la escuela, y la gestión estricta de horarios y rutinas. Es en estos momentos cuando algunas personas experimentan una serie de síntomas, entre ellos un abatimiento intenso y una desgana por la tarea”.

A menudo, según reconoce, los pacientes llegan a las consultas tras el regreso a la actividad diaria, describiendo una serie de síntomas que no saben a qué se deben, ni cuáles son las causas de su malestar.

“Apatía, irritabilidad, y abatimiento intenso suelen ser los síntomas más frecuentes del síndrome postvacacional, un estado emocional que afecta a determinadas personas después de un periodo de descanso en su actividad habitual y cuando tienen que regresar de nuevo a la rutina”, describe la experta.

Desde la Sociedad Española de Psicología Clínica y de la Salud (SEPCyS) advierten de que este síndrome no tiene que ver con enfermedades, ni se explica con predisposiciones genéticas, constitucionales, de personalidad, ni de ningún otro tipo, sino que se asocia especialmente con las condiciones del trabajo y con la satisfacción que tengamos con él.

El conjunto de varias de estas señales dificulta el retorno a la actividad diaria, pero pasados unos 10 o 15 días deberían desaparecer, afirma la doctora Moreno Zaragoza, quien recomienda acudir al especialista en ese caso, y a pesar de la pandemia, ya que puede tratarse de otro problema que requiera de unos cuidados más específicos.

Además, anima a los pacientes a no tener miedo de acudir a un centro sanitario puesto que estos han diseñado circuitos libres de coronavirus y algunos de ellos, como por ejemplo el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa (Sevilla), donde trabaja, cuentan con la certificación ‘Applus+ Protocolo Seguro frente a la COVID-19’, una calificación que acredita su cumplimiento de los estándares de desinfección más exigentes frente al SARS-CoV-2.

¿Qué podemos hacer para combatirlo?
En cualquier caso, Moreno Zaragoza asegura que el mejor modo de prevenir el síndrome postvacacional es aprovechar cualquier momento de descanso para tener unas ‘minivacaciones’, además de procurar llevar una dieta equilibrada, rica en triptófanos –pollo, queso, huevo o legumbres, entre otros–, ya que ayudará a aumentar los niveles de serotonina como precursora de la hormonamelatonina, que es fundamental para conciliar el sueño y regular los estados emocionales.

A su vez, recomienda hacer ejercicio físico de forma moderada, ya que se segregan endorfinas (hormona reguladora del estado de ánimo positivo), que aporta bienestar al cuerpo y la mente, y ayuda a mejorar nuestra salud; aparte de mantener una buena higiene del sueño.

“Tratar, en la medida de lo posible, de ver el lado positivo de nuestras ocupaciones, teniendo una actitud optimista y favoreciendo dicha actitud en los demás”, manifiesta.

Ve aconsejable igualmente organizar la vuelta de las vacaciones un par de días antes de la reincorporación al trabajo, para así poder adaptarnos al ritmo de las rutinas de nuevo; además de retomar los horarios habituales de forma paulatina; programar actividades de ocio para los primeros días del regreso, por ejemplo, disfrutando de una buena película o de un agradable paseo por el parque; evitar enrocarse en los pensamientos ‘blanco y negro’, es decir, en la felicidad de las vacaciones y el horror de la rutina no deben ser tales, ya que siempre es posible encontrar momentos de satisfacción todo el año.

“Eludir las quejas y pensamientos negativos constantes. No solo no ayudan, sino que te costará más adaptarte.Si te sientes especialmente bajo de moral y afectado por la vuelta, procura no tomar decisiones de peso hasta que te recuperes, y si te ves obligado a hacerlo, pide siempre consejo a alguien de confianza. Puede ser útil también en estos casos afrontar la vuelta cargado de ideas ilusionantes que se puedan cumplir, como el hecho de que la vacuna de la COVID-19 se encuentra a la vuelta de la esquina y a partir de este próximo semestre comenzará a mejorar la situación que nos rodea”, subraya la experta.

¿Entre quiénes es más frecuente?
Por último, la especialista del servicio de Psicología de Quirónsalud Infanta Luisa advierte de que el síndrome postvacacional es un ‘trastorno desadaptativo’, que se puede presentar a cualquier edad, aunque los estudios apuntan a que se da con más frecuencia en personas entre 30 y 45 años,

“Se piensa que es este grupo de edad el más afectado porque dentro de ese rango se sitúa además la crianza de los hijos y las mayores expectativas laborales. Como a menudo se tienen unas expectativas excesivamente altas que no llegan a cumplirse, generan en las personas frustración. Este estado emocional hace que la vuelta a la rutina y a las extensas jornadas laborales resulte altamente estresante para algunas personas y, al no poder canalizar bien las emociones, se entre en un estado de apatía, anhedonia y depresión”, describe.

No obstante, indica que cada vez el síndrome postvacacional es más frecuente en personas cercanas a la jubilación, ya que éstas siguen teniendo inquietudes y se muestran muy activas, así como en adolescentes y escolares de más corta edad: “La posible causa sería la intensa carga lectiva que llevan los estudiantes entre la escuela y las extraescolares. A más corta edad, el signo más común es la irritabilidad y la dificultad para conciliar el sueño

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