¿Es posible un Consejo Nacional Electoral para todos?

Con el Consejo Nacional Electoral (CNE) venezolano se cumple la desesperanza aprendida: es difícil que pueda satisfacer a las grandes mayorías porque los intereses del oficialismo chocan contra cualquier intento de cambio. Pero también hay otra premisa que, en vista de las presiones internacionales, cobra fuerzas al pensar en el ente electoral: la mujer del César no solo debe ser honesta, sino parecerlo.

El CNE actual, nombrado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y no precisamente por primera vez, tenía como única tarea organizar las pasadas -y cuestionadas- elecciones parlamentarias del pasado 6 de diciembre. Pasado el evento, la Asamblea Nacional (AN) resultante de ese proceso comenzó ya el proceso que tiene que conducir a un nuevo ente comicial. El Parlamento nombró una comisión preliminar que debe dar paso al comité de postulaciones electorales, con la incorporación de la sociedad civil.

Son cinco los rectores principales y lo que afirman analistas políticos es que un CNE “potable” debería estar formado por dos integrantes del oficialismo, dos de la oposición y uno neutro (si eso fuese posible).

Desde luego, este CNE puede repetir. Tampoco es descartable que la proporción de un nuevo ente sea 4 a 1 (cuatro oficialistas y un opositor). Pero por lo pronto la comisión preliminar debe llamar a la sociedad civil para que postule a personalidades y poder llegar a 21 integrantes, indicó Luis Lander, director del Observatorio Electoral Venezolana, en entrevista con Unión Radio. Esa comisión debe hacer una convocatoria para que haya candidatos a rectores del CNE: tres por la sociedad, uno por las universidades y uno por el Poder Ciudadano, enumeró Lander.

Los miembros del CNE deben ser nombrados con el voto de las dos terceras partes de la AN, enfatizó Lander, y por la polarización no ha sido posible avanzar en el proceso. La polarización también impidió que la AN de 2015 avanzara en este proceso: “Ya ninguna fuerza política por sí sola tenía las dos terceras partes de los votos y el oficialismo no tenía interés”, comentó. Así, el esfuerzo liderado por el diputado Ángel Medina cayó en saco roto.

En la actualidad, señaló Lander, puede haber algún avance. “No hay ningún impedimento para que las dos terceras partes” de la AN nombren el CNE. La comisión preliminar no está mal conformada, opinó, porque el oficialismo decidió que hubiese tres diputados de la oposición. “Es modesto, pero es un gesto”, consideró.

“Allí vamos a ver si distintos sectores de la sociedad participan y postulan, y la AN termina conformando un CNE que refleje cierto nivel de pluralidad, equilibrio y no sesgo”.

Luis Fuenmayor Toro, ex rector de la UCV y hoy rector suplente del CNE, insta a acabar con el inmediatismo y con la soberbia, tanto en esta tarea como en las que vienen.

El CNE que surja de este proceso tiene, entre otras tareas, ha de recuperar la confianza en el voto, maltrecha por las medidas que ha tomado en organismo.

Notiespartano/Contrapunto

Compruebe también

Carvajal presentó nuevo recurso para evitar su extradición a EEUU

El exgeneral venezolano Hugo Armando Carvajal, considerado el fugitivo más buscado por tráfico de drogas, …