Guía para padres preocupados por los cambios de Whatsapp

“Yo tengo un WhatsApp mío, sólo mío. A veces yo le digo… cuando yo no estoy… yo le digo a mi abuela ‘abuela si me mandan un mensaje dile que me estoy bañando’… En mi grupo de WhatsApp tengo como 7 personas o así… Tengo a mi madrina Samelly, a mi tía, tengo a mi abuela…Yo a veces me pongo a fastidiarla por el WhatsApp. También tengo a mi mamá, a mi tía Karen y a mi tía, a mi tío, pero no tengo a mis abuelos (…)”, comenta Gabriela, de 5 años de edad, a una de las investigadoras del Ininco (Instituto de Investigaciones de la Comunicación).

Uno de los temas polémicos del mes es justamente la plataforma que Gabriela, con apenas 5 años, asegura que sabe usar: Whatsapp. Esta app de mensajería rápida anunció a principios de enero de 2021 que haría cambios en su política de seguridad. El mensaje alarmó a los usuarios, quienes entendieron que sus datos personales podrían ser compartidos con Facebook, otro canal de comunicación cuestionado por el uso que le da la información de los usuarios.

El debate sobre la seguridad digital y el derecho a la privacidad se reavivó a partir de este comunicado, pese a que el 12 de enero la compañía aclaró que:

No puede ver los mensajes privados, ni escuchar tus llamadas. Así como tampoco Facebook.
No mantiene un registro de a quien llamas o escribes.
No comparte tus contactos con Facebook (aunque sí lo hace desde antes), ni la localización compartida.
Los grupos de WhatsApp permanecen privados.
Ante la angustia de perder privacidad, muchos usuarios descargaron en sus teléfonos otras alternativas para comunicarse a través la mensajería instantánea. Los más usados fueron Telegram y Signal.

Algunas certezas
En el aire quedan muchas dudas y preocupaciones: ¿Cuál es la app más segura?, ¿cuáles son los riesgos para los usuarios? Con la educación a distancia y la necesidad de las tecnologías, ¿hay peligros para los niños, niñas y adolescentes?, ¿cómo puedo protegerlos?

Cecodap entrevistó a Fran Monroy, David Aragort y Luis Carlos Díaz, tres especialistas y activistas del derecho a la privacidad y a la seguridad digital, para conocer las respuestas y acercarnos a algunas recomendaciones útiles.

1. Se mantiene el cifrado punto a punto en Whatsapp.

Esto quiere decir que tanto chats, grupos, llamadas y videollamadas son privadas y su contenido solo puede ser conocido (y compartido) por los integrantes de la conversación.

“Es como si tuviéramos una caja fuerte. Allí la persona A mete un mensaje y cierra. La envía a la persona B a través de Whatsapp. Solo la persona B podrá abrir la caja fuerte y conocer lo que hay dentro porque solo la persona B tiene la llave”, indicó Aragort, miembro de Redes Ayuda y entrenador de seguridad digital.

2. Con el cambio en sus políticas, la empresa Facebook (paraguas para Whatsapp, Instagram y la red social de mismo nombre) podrá tener acceso a datos de consumo y contactos.

“Lo que lee Whatsapp es la metadata de cada usuario. Por ejemplo: a qué hora te conectaste, a quién le envías mensajes, cuántas veces le escribiste a cada personas, el tipo de teléfono que tienes, el nivel de bateria, entre otros. Con esos datos puedes saber con cuáles marcas comerciales te comunicaste. A la larga genera un patron de usuario que podrá vender a empresas interesadas en la publicidad hipersegmentada”, explicó Díaz.

3. Otras plataformas recogen información igual que Whatsapp.

Monroy, periodista especializado en informática y telecomunicaciones, asegura que Google y Apple recogen data con algoritmos similares a la empresa Facebook. Recordó que esta estrategia sirve para la publicidad contextual.

“La publicidad contextual funciona así: yo quiero llegar a muchachas entre 15 y 18 años que se quieran pintar el cabello de negro azulado. Además que estudien el último año del colegio o primer año de universidad y que les guste el bienmesabe. La empresa (Whatsapp o Google) te dice que son 50 usuarios que cumplen con ese perfil. Entonces mi anuncio lo verán esas 50 muchachas y así mi probabilidad de venta aumenta, pero mis costos publicitarios bajan”, explicó.

4. Aunque las personas migraron a Telegram para buscar más seguridad, la verdad es que esta plataforma solo ofrece cifrado de punto a punto en sus chats secretos. Esta es una opción que se debe activar para cada persona con la que se desee conversar. Los mensajes de grupos, canales y conversaciones no tienen este nivel de seguridad.

“Es una opción para las clases online; pues permite que maestros y alumnos tengan todo el archivo de la conversación sin que esto ocupe espacio en su celular o su computadora. Es decir, la guía que mandó el profesor el día uno de clase, la podrán consultar al final del periodo escolar aunque se haya borrado la app del teléfono”, expone Díaz.

5. Signal tiene mayores ventajas de privacidad digital. Según Arargot y Díaz, el cifrado de punto a punto de esta plataforma es más robusto; además su configuración de seguridad es automática. Los fondos de la aplicación vienen de organismos defensores del derecho a la información, privacidad y opinión; por lo que su software e intereses son transparentes.

¿Cómo proteger a los niños y adolescentes?
La educación digital debe iniciar en casa. Los tres expertos consultados por Cecodap coinciden en que a los niños, niñas y adolescentes no se les debe dejar solos en el proceso de tecnologización; por lo que los padres deben buscar información sobre las nuevas herramientas que aparezcan.

Enseñarles que lo que se publica en plataformas de mensajería instantánea (Whatsapp, Telegram, Signal) o redes sociales (Twitter, TikTok, YouTube, Instagram Sanpchat, Twich) es público. “Soy dueño de lo que pienso, hasta que lo digo”, sentenció Díaz.
Recordarles que debemos conocer a las personas con las que hablamos por mensajería instantánea. Evitar conversaciones con desconocidos es una forma de evitar el grooming (engaño de adultos para obtener beneficios sexuales de los niños).
Respetar la sugerencia de edad mínima establecida por los proveedores de estos servicios digitales. Sin embargo, es aconsejable que usen las aplicaciones juntos, para acompañar el proceso y educarlos en el mundo digital. Así, cuando tengan 13 o 14 años y ya no quieran que estés a su lado, tendrán más claras las normas del uso de esta aplicación.
Activarles la verificación de dos pasos a nuestros hijos en sus plataformas de mensajería y redes sociales (si se encuentra en la edad recomendada para el uso de estas aplicaciones y su etapa de desarrollo lo permite).
Las aplicaciones de telecomunicación son entorno propicio para el ciberacoso. Educar a los niños para que sean siempre respetuosos en sus mensajes y para que informen cuando sean ellos los acosados.
Explicar el riesgo de abrir links o descargar archivos que se envían por estas plataformas; tales como phising (engaño para conseguir contraseñas) o virus (programas que pueden dañar el equipo

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