Morel respalda primarias por José Gregorio Rodríguez

Después de las elecciones parlamentarias del pasado 6 de diciembre, la situación en la oposición insular se ha venido aclarando para algunos y complicando para otros.

Como quiera que esta es una de las cuatro entidades federales de la república, en donde el gobernador es militante del “oposicionismo”, adquiere especial relevancia la situación por la que atraviesa ese sector, de cara a las elecciones regionales de este año.

En octubre del año 2017, el entonces dirigente de Acción Democrática (AD) y alcalde del municipio Mariño (Porlamar), Alfredo Díaz, obtuvo la victoria y asumió como gobernador de Nueva Esparta.

Desde que se conocieron los resultados la misma noche del 15 de octubre de ese año, cuando el CNE declaró ganador al señor Díaz, ha transcurrido el tiempo entre desaciertos, marchas y contramarchas, derrotas y más derrotas.

El elegido comenzó con mal pie al negarse a jurar el cargo por ante la soberanísima Asamblea Nacional Constituyente (ANC), desatando una inusitada campaña mediática “satanizando” al poder originario, para terminar con el “rabo entre las piernas”, retractándose de sus palabras y “levantando la mano” ante la entonces presidenta de la ANC, Delcy Rodríguez.

Desde entonces comenzó la penosa gestión de quien es calificado hasta por sus propios electores, como el peor gobernador que se recuerde en estas islas. Así será que en estos días, en un acto político en la Asunción, el ex alcalde del municipio Arismendi, Richard Fermín, le pidió perdón a sus paisanos por haberles pedido el voto para Alfredo Díaz.

El 8 de diciembre de ese mismo año en las elecciones de alcaldes, comenzó la travesía en el “mar de las contradicciones” del entonces único y plenipotenciario jefe del antichavismo en Margarita, Coche y Cubagua.

Nadie se le atravesó en el camino. Ni siquiera esa excusa tiene para intentar justificar tan estruendoso fracaso.

Aun cuando su partido AD convocó a la abstención en esas elecciones locales, él tomó prestada la tarjeta de Un Nuevo Tiempo (UNT), presentó candidatos en los once municipios de la región y luego de proclamarlos anticipadamente como ganadores, salió “con las tablas en la cabeza”.

La fuerza de las circunstancias lo obligó a retirar su candidato en el municipio Maneiro (Pampatar), para “colearse” en la victoria de Morel David Rodríguez, único alcalde opositor en Nueva Esparta.

Así las cosas, con apenas dos meses en el gobierno, 10 derrotas y un “cuarto” de victoria, llegó maltrecho a enero del 2018.

Cumplió sus primeros 100 días en la gobernación y allí prefiguró lo que sería su ejecutoria en el poder regional. En la “celebración” sin tener realizaciones que mostrar en ese lapso, se dedicó a “llorar” porque el gobierno central le había eliminado las competencias. Como si la incompetencia no fuera una condición propia de quien la exhibe.

Si usted revisa el contenido del discurso de Alfredo Díaz, al cumplir los primeros 100 días de gobierno, en su primer año de gestión (2018), al llegar a su segundo año (2019) y al completar su tercer año (2020), se dará cuenta que es el mismo “cuento”.

Recordemos solamente algunas pocas de sus palabras en octubre de este año al cumplir tres años en la oficina de La Asunción: “A pesar de las trabas, obstáculos y condiciones adversas en que asumimos la gobernación, hemos trabajado incansablemente…”.  Sinceramente nada importante que recordar para bien, en este tiempo.

Por aquello de que “la lengua es el peor castigo del cuerpo”, sus palabras son un permanente reconocimiento a la carencia de resultados que han caracterizado su gestión. Recurrentemente apela a la coartada de la falta de recursos y de competencias para justificar la ausencia de gobierno en todos los campos.

La verdad no quiero “estresarme” escribiendo otra vez de tan mal gobierno. Pasemos  de una vez a las ejecutorias “políticas” de Alfredo Díaz, como jefe de la oposición insular.

Luego de la “pela” en las elecciones de alcaldes de diciembre del 2017, fue derrotado nuevamente en las elecciones presidenciales y legislativas de mayo del 2018, oportunidad en la que se ratificó en su doble postura política, y presentó candidatos al poder legislativo regional y, de siete cargos en disputa, no obtuvo ninguno.

Ni hablar de las elecciones de concejales de diciembre del 2018, donde apenas obtuvo representación en dos de los once concejos municipales.

Su comportamiento del 2019 y su reconocimiento a Guaidó es harto conocido por la opinión pública y de los “cabezazos” que se dio por tan equívoca conducta todavía no se recupera.

Reincidente en su errático proceder,  en el  2020 volvió a “morder el polvo de la derrota”, cuando sólo uno de los seis candidatos que respaldó logró entrar en la nueva Asamblea Nacional.

Con semejante hándicap anunció su aspiración de repetir como candidato a la gobernación. Pero se le atravesó en el camino quien lo estaba “midiendo” desde hace algún tiempo.

Este viernes 15 de enero, Morel Rodríguez Ávila, anunció en la cancha deportiva de La Transmisora, en el barrio Los Cocos de Porlamar, su candidatura a la gobernación y el día siguiente en un acto en La Asunción con casi todos los partidos políticos de la oposición neoespartana e importantes líderes populares del municipio Arismendi afirmó: “Voy con el pueblo a la gobernación para salvar a Nueva Esparta” y respaldó la convocatoria de unas elecciones primarias para escoger el candidato único de la oposición.

Así están las cosas en la oposición insular. Mientras Morel Rodríguez se apropió de la calle; Alfredo Díaz, luce trémulo, sin brújula y sin pueblo, en su intento de repetir como candidato con alguna posibilidad de éxito.

Mientras tanto el PSUV, tranquilo y sin nervios, se encuentra en permanente estado de revisión y actualización de su poderosa maquinaria electoral y en acompañamiento del pueblo para atender sus necesidades, esperando se convoque el proceso electoral.

Ojalá Dios y la Virgen del Valle permitan que las elecciones regionales se realicen pronto para “cesantear” al personaje y comenzar a construir una mejor Nueva Esparta. 

¡Te lo pedimos señor!

José Gregorio Rodríguez/Jotaerre577@gmail.com

 

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