Árbol que nace torcido…(Crónica de un mal gobierno) por José Gregorio Rodríguez

Culminó el año 2020 y es triste recordar que fue el peor de cuantos le ha tocado vivir este siglo a la humanidad entera por el tema de la Covid-19 y en el caso venezolano por el “desquiciamiento” de una elite política que privilegió su deseo de acceder al poder por cualquier vía independientemente del costo “país”.

Se hubieran llenado de gloria si hubieran facilitado el acceso del gobierno legítimo del presidente Nicolás Maduro, a los recursos necesarios de los que Venezuela dispone en bancos y empresas en otras latitudes, para la adquisición de insumos y medicamentos necesarios para enfrentar el coronavirus.

Privilegiaron llenarse los bolsillos e inflamar sus egos, ejerciendo la representación de un gobierno ficticio para pavonearse por el orbe pidiendo se profundizara el sufrimiento de los ciudadanos de la patria que los vio nacer.

A pesar de todo eso, los resultados que exhibe el gobierno por su tratamiento de la pandemia, lo ubican entre los de mejor performance en el planeta.

Pero hoy nos ocupa comentar acerca de la actuación del gobierno regional del señor Alfredo Díaz, en relación con un tema muy delicado para quienes, parafraseando al venezolano de excepción Augusto Mijares, sentimos a Nueva Esparta hasta en las vísceras.

Se trata del nombramiento de un nuevo cronista de la entidad sin cumplir con los extremos no solamente legales sino éticos, que una actuación de esta naturaleza exige.

No queremos participar de la disputa “politiquera” en la que algunos opinadores de oficio quieren convertir el asunto.

Creemos que el “designado” fue utilizado en su buena fe y junto con su familia ha sido expuesto a una lamentable situación que sólo es posible entender a la luz de la improvisación que caracteriza a este mal gobierno regional.

Definitivamente la kakistokracia  (gobierno repleto de incompetentes), con sus poquísimas excepciones, se “enseñoreó” en esta gestión. Lo dijimos desde el primer día y el tiempo lo confirma cada vez con mayor crudeza.

Sobre los pormenores del caso y por el respeto que nos merece, preferimos ustedes lean de su “puño y letra” los comentarios del profesor y mejor amigo Régulo Hernández Cedeño:

“Yo, Régulo Felipe Hernández Cedeño, titular de la cédula de identidad No V1982553 en mi carácter de Cronista de Margarita, según consta en el Decreto No 539 de fecha 23-07-2013, Declaro públicamente mi rechazo al nombramiento de Cronista Emérito de la Isla de Margarita, de acuerdo al Decreto 1.533-2020 emanado de la Gobernación del estado Bolivariano de Nueva Esparta, publicado en la Gaceta Oficial del Estado, Número Extraordinario E-5.225 de fecha 25 de noviembre de 2020, designación que de mi persona hace el anterior instrumento administrativo, del cual tuve conocimiento por canales no oficiales. Es importante señalar que el referido Decreto adolece de fallas conceptuales en su motivación, ya que el Cargo de Emérito exige las siguientes condiciones: “la muerte del titular, renuncia voluntaria y definitiva, enfermedad incapacitante o por condena judicial por la comisión de delitos graves”. Ahora bien, en mi caso, aun cuando ya tengo una edad avanzada, no se han cumplido ninguno de los extremos que se contemplan para mi remoción; por el contrario sigo ejerciendo funciones propias de un Cronista, como son: la práctica de docencia; que ejerzo a diario en mi residencia, asesorando a estudiantes de los diferentes niveles; y los trabajos que he ido recopilando para el momento en que sea posible su publicación. De consuno con lo anterior, el Decreto 1534-2020 donde se nombra al ciudadano Verni Salazar, titular de la cédula de identidad No V-1652797 como cronista del estado Bolivariano de Nueva Esparta, es nulo, puesto que el tercer considerando del mencionado Decreto señala como causa de ese nombramiento la designación de Régulo Hernández Cedeño como Cronista Emérito. “Si lo causante es nulo, como se demuestra, lo es también el consecuente”. Aclaro que no se trata de mi permanencia en cargo alguno, ya que mi comportamiento está signado por la lealtad a la ética que rige las acciones de la Asociación de Cronistas. De aceptar el cargo en cuestión podría crearse un precedente que permitiría a Gobernadores o Gobernadoras nombrar eméritos, con el fin de destituir a aquellos cronistas que no son de su agrado, en contradicción con el carácter vitalicio que reviste a la figura del cronista. Así mismo, refrendo el Acta aprobado por la Asociación de Cronistas en la reunión extraordinaria efectuada el día 22 de diciembre de 2020 en mi lugar de residencia, ubicada en El Valle del Espíritu Santo, municipio García. Por lo antes expuesto insto al Gobernador del estado Bolivariano de Nueva Esparta dejar sin efecto el Decreto mediante el cual me designa Cronista Emérito de la Isla de Margarita.

SEGUIREMOS HACIENDO CRONICAS, ECHANDO CACHOS Y CUENTOS, Y REVIVIENDO LA HISTORIA”

No nos extraña la errática actuación del gobernador Alfredo Díaz, rara hubiera sido otra cosa, esa ha sido la principal característica de su pésima gestión, para desgracia del pueblo neoespartano.

Gracias a Dios, la Virgen del Valle, José Gregorio Hernández y la gente buena de Margarita, Coche y Cubagua, este 2021 tendremos la oportunidad de despedirlo de su cargo.

Definitivamente, “árbol que nace torcido jamás su rama endereza”.

Mis sinceros deseos para los consecuentes lectores de este espacio de un venturoso y próspero nuevo año ¡FELIZ AÑO 2021!

JoséGregorioRodríguez/Jotaerre577@gmail.com

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