Saltando estrellas por Manuel Avila

Cuando la oposición venezolana entienda que debe coincidir en todo para poder salir del chavismo en ese momento se producirá el milagro que soñamos los venezolanos. Pero mientras continuemos buscándonos el lunar en cada una de las espaldas de los políticos en batallas fratricidas sin destino, nunca podremos dar la estocada a la bestia.

Qué problema que Venezuela esté dependiendo de organizaciones políticas que ya no tienen ni votos, ni siglas, ni himnos, ni nada, pero creyendo que son partidos poderosos que tienen la llave de la Unidad Nacional. Es que no puede existir algo que se parezca a Unidad cuando solo pensamos en joder al rival, en no entregar el poder que hace tantos años le dio el soberano y en circular por los caminos de la política buscando el talón de Aquiles de sus mismos compañeros de luchas.

Todavía los partidos de oposición AD, Copei, PJ y VP que forman parte del grupo de los compadres no se han percatado que la Sala Constitucional del TSJ por instrucciones del Gobierno Nacional les dio matarile y los condenó a vivir como Judíos Errantes manejando un poder elector que no existe. Esas son las vainas de la oposición venezolana que todavía guarda recuerdos de cúpulas partidistas sincronizadas con el pasado y que solo exhiben colores políticos prestados.

 Por eso cuando vi a la comitiva del llamado Frente Amplio tratando de remendar entuertos y cobrando facturas políticas a punta de gritos y moliendo palabras pasadas de moda ante la gente, me dije, estos carajos se volvieron locos. Y cómo van a dirimir cuestiones de la política en un escenario público para exponer de nuevo a la oposición ante los ojos de los ciudadanos.

Ni cuenta se dieron que los comunistas le tendieron una trampa para condenar a la oposición a la nada en una jugada casi perfecta que quitó los partidos del camino, eyectó a los líderes políticos al exilio y realizó una jugada casi perfecta que dejaba a las organizaciones en tres y dos a la espera de participar o no participar en los comicios fraudulentos del 6D.

El invento de la palabra «alacrán» marcó el rumbo de la oposición en estos comicios donde cada quien trazó su rumbo y puso las velas en dirección a lo que más le diera ventajas. Por eso cuando el Gobernador de Nueva Esparta Alfredo Díaz se cuadró con la tesis de la AD de Bernabé y asumió su compromiso de frente y dando la cara, no salió nadie a combatirlo por ser el Gobernador, por aliado y por conchupantes de todas las viudas del desastre político de los últimos años. Nadie dijo nada y no se atrevieron a zurcir sin dedal porque las relaciones de los huérfanos de los partidos con el Gobernador son una maravilla. Es que todo se resuelve con migajas en ese estilo de hacer política  y con saltos cortos que cubran con su manto los intereses de comisionados del Gobierno Regional.

Sentí lástima por la oposición venezolana cuando presencié como testigo de excepción el choque de trenes en Los Robles y donde la supuesta Unidad Superior formada por un grupete de políticos sin rumbo que debe actuar como la fuerza equilibrante actuó como el buscapleitos que fue a un territorio donde carece de fuerzas a mostrar la debilidad de su estructura. Por supuesto salieron con las tablas en la cabeza porque si nunca increparon al Gobernador Alfredo Díaz a recoger velas al seleccionar a dos de sus principales piezas del entorno gubernamental para terminar dividiendo a la AD de Henry Ramos. Tampoco tocaron a los integrantes de Avanzada Progresista que con Henry Falcón a la cabeza dijeron desde comienzos del proceso que irían a elecciones y nadie se lo rebatió. Entonces esa unidad fantasmagórica no tiene moral para reclamar nada a ninguna organización política y menos al único alcalde de la oposición que tiene Nueva Esparta y que juega a mantener su liderazgo por encima de todas las cosas.

La daga iba contra el Morelismo ascendente que con gestión probada ha exhibido ante los margariteños que tienen tabaco en la vejiga para enfrentar en la arena a toda una pléyade de urracas de la política que escuchan los sonidos lejanos del exiliado en Perú y que al parecer tiene influencias sobre parte de la estructura del organismo fantasma. Eso pareciera ser porque ahí no hay nadie con votos y menos con liderazgo para conducir los destinos de la oposición insular. Por supuesto los abucheos, los insultos y los gritos no podían faltar para mostrar la cara rugosa de una oposición entregada al fanatismo de jugadas perversas y alejadas de la unidad.

Qué fácil la jugada del Frente Amplio de apuntar para un solo lado porque ahí están los residuos del compadrazgo decadente y que al perder el equilibrio no pueden reclamar a los que también vulneraron  los límites de lo permitido, pero que lo que es igual, no es trampa. No sé entiende a esa cosa llamada Frente Amplio jugando de manera alocada y tratando de imponer líneas políticas cuando ni votos tienen para dar la pelea en cualquier proceso electoral. Pareciera que la pelea es solo contra uno y no contra el resto que vulneró las reglas de la convivencia política, pues es evidente que jugar con ventajas y dejando los boquetes abiertos es parte de los errores de la trayectoria política de la oposición en Nueva Esparta.

Ahora cuando pase todo este huracán de divisiones jurídicas seguirán los partidos execrados de la arena política y sin opción de tener influencias en jugadas electorales trascendentes para el país. Por eso no entiendo la posición terca de alejarse de los protagonistas con opción de liderazgo porque el alacrán mayor lo tienen a su lado sosteniendo con dinero a una institución que solo mantiene a los compadres como su elixir de vida. Así no se mantiene con vida a una institución superior, así se entierran esas siglas que nunca tuvieron ni siquiera un vocero para mostrar a la gente que la oposición tiene liderazgo alguno.

Volvieron a equivocarse al venir a territorio de Maneiro a querer zanquear al Alcalde del único municipio opositor de la región a quien deben dar el mismo tratamiento que al aliado de Bernabé y no discriminar a quien ha probado un liderazgo naciente que le dan estatura política para asomar imágenes de futuro. Lo peor es que figuras descuadradas de la política que ya nada tienen que buscar se muestren como los salvadores de la democracia cuando la gente sabe de sus vínculos con la tragedia política nacional y los verdaderos alacranes que se fueron huyendo del país muestran sus tentáculos desde el exterior para tratar de gritar consignas políticas que no salen de su garganta.

Ya no es la misma situación en la política regional y esos que ayer llegaron al poder por los compadrazgos cuadrados tras bastidores, pues es la hora de los liderazgos y de mantener el equilibrio político con jugadas firmes que muestren la cara de una oposición seria y coherente. Eso no ocurrió en Los Robles donde se probó que sin votos no hay paraíso.

Atrás quedaron los compadrazgos que elevaban a las alcaldías a figuras de las herencias políticas, sino a quienes tuvieran sintonía con la gente, a quienes muestren gestión de futuro y a quienes califiquen para salvar la democracia. Lo que si no puede ser es la parcialidad política de cara a la unidad, pues es evidente que con la mediocridad como consigna no se llega a ninguna parte. Correspondía al Frente Amplio como institución jugar al equilibrio institucional y no lo hizo por reconcomios del pasado y por torpezas incoloras de partidos que ya no existen. Vuelvan a la realidad y entiendan que Copei, AD, VP y PJ son partidos con otros dueños por decisión de la Sala Constitucional del TSJ y esa es una verdad que cuelga de sus pechos. No forcejeen con un rival que le lleva en peso y tamaño, pues es evidente que estamos en otro momento de la política y es por eso que eso que llaman Frente Amplio ha debido ser un apéndice semántico de su significado y no lo fue.

Las grandes instrucciones subsisten en base a equilibrio y no lo mostró la organización de los partidos políticos porque sus misiles iban dirigidos contra el Alcalde de Maneiro por la inscripción de la tarjeta del MRA en los comicios del 6D y es que acaso el Gobernador no fue el impulsor de la AD de Bernabé y del mantenimiento de la campaña alacránica de sus protegidos.

Ahora veremos cuando salga Morel Rodríguez al ruedo en sus aspiraciones de volver a la Gobernación con un pueblo pidiendo cambios ante el fracaso del Gobernador y el Protector. Esa es otra historia que la decidirá la gente que busca otras opciones ante el desastre de gestión que en cuatro años nada le deja a Nueva Esparta.

Al final el gran derrotado fue el Gobernador Alfredo Díaz que mandó a sus dos figuras emblemáticas al ruedo en representación de Bernabé Gutiérrez y otro fardo de legionarios blancos que llegaron a creer que podían ganar elecciones con el impulso del Piaroa y solo les quedó el cansancio.

Del MRA se puede decir que solo participó para proteger su tarjeta de cara a las elecciones de Gobernadores y Alcaldes, pues nunca se vio a uno de sus candidatos lanzando un silbador para captar voluntades. Se sabía que el fraude era masivo y que los del régimen jugarían duro para evitar que le colearan algunos bachacones. Por eso no se entendió nunca como Claudio Fermín, Eduardo Fernández, Felipe Mujica, Henry Falcón y los otros como Bertucci llegaron a creer que ganarían algún espacio legislativo. Ahí quedaron los recuerdos y las huellas de los legitimadores del régimen.

Viene otra lucha política para Nueva Esparta y será el pueblo que elegirá a sus candidatos no los compadres, ni los amigos, pues los tiempos cambiaron y la lucha sigue. Pero lo que si es cierto es que no podemos tener una ficticia Unidad cuando todo el mundo juega sus fichas para donde le sople la brisa, pues ya este país con 22 años de chavismo-madurismo no aguanta tanto juego torcido y menos tantos bates quebrados de la política jefeando y tratando de hablar más duro que los demás, pues como escribió Efraín Subero: «Los políticos – aunque parezca un contrasentido- tienen muy poco que ver con el país. Por eso mismo no logran porque no se lo proponen y porque no saben hacerlo, estructurarle un destino. De allí que nuestro país marche a la deriva».

Encíclica/ManuelAvila

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