Cuatro técnicas para calentar los preliminares y disfrutar aún más del sexo

Cuando se habla de preliminares, mucha gente piensa en un preámbulo breve e intenso que precede al “verdadero” sexo, pero ya va siendo hora de erradicar esta idea. Repite varias veces: los preliminares son el verdadero sexo. Las caricias son una parte fundamental del sexo y la penetración con el pene o con un juguete sexual no son el objetivo. Los siguientes consejos también van para las mujeres que quieran darle una vuelta de tuerca a su rutina para alcanzar un orgasmo inolvidable.

1. Haz que los preliminares duren todo el día

Es importante que no limitéis este delicioso placer a los pocos minutos que tardáis en quitaros la ropa. Disfrutad de los preliminares desde la mañana hasta la noche “ayudándoos de los pequeños consejos que leáis u oigáis”, propone la terapeuta sexual Lori Buckley, de Women’s Health.

Por ejemplo, duchaos juntos antes de ir a trabajar por la mañana y rozad vuestros cuerpos con ganas o practicad el arte del sexting a lo largo del día, cada uno desde su trabajo. El simple hecho de saber que no vais a poder hacer nada hasta la noche (o hasta el día siguiente, los más pacientes) produce escalofríos de excitación que hacen que la espera sea irresistible.

2. Apártate de las zonas (demasiado) típicas

Demasiado a menudo, los preliminares se limitan a la masturbación mutua. Sin embargo, hay muchas otras zonas del cuerpo susceptibles de sentir placer. Además, recorrer estas zonas antes de pasar a los órganos sexuales es una forma estupenda de intensificar el gozo.

El sexoterapeuta Ian Kerner anima a las parejas a dejar que aumente la excitación por encima de la cintura: abrazos, caricias, besos en el cuello y decirse al oído las fantasías sexuales de. cada uno antes de ceder a la tentación. Y añade: “Muchas mujeres se quejan de que su pareja pasa muy rápido a la estimulación directa del clítoris y eso es algo que a veces les molesta o que incluso les hace daño si aún no están suficientemente excitadas”.

Si se invierte un tiempo en intercambiar gestos más sensuales que sexuales, consigue que la excitación se sincronice.

3. Busca la excitación psicológica

No hay nada que corte más el rollo que ponerse a pensar en la lista de tareas en plena masturbación. Prohibido mentir: todos lo hemos hecho alguna vez. Para evitar esta situación incómoda más o menos frecuente (y comprensible), hay que prestar tanta atención a la excitación psicológica como a la física.

Existen distintas formas de hacerlo: se puede escuchar un podcast erótico, ver porno feminista, leer historias eróticas en voz alta o incorporar juguetes sexuales a la ecuación. Hay un montón de alternativas para no aburrirse nunca

4. Haz que aumente la tensión antes incluso de llegar a su casa

Para la siguiente cita se puede celebrar una velada íntima en un restaurante elegante o en un bar refinado varias horas antes de volver a casa. Así se puede ir creando una atmósfera positiva e irresistible. “Las provocaciones son muy importantes porque cuando no podemos tener lo que queremos, se intensifica el deseo”, explica Lori Buckley.

La especialista recomienda susurrarle al oído a la otra persona lo que quiere hacer esa noche, mordisquear el cuello suavemente o hacer algún tocamiento discreto. Cuando uno sabee que no vas a hacer el amor justo después (estar en público tiene sus ventajas), los preliminares se vuelven más excitantes.

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