Tiempos de angustia, por Manuel Avila

La lucha política lleva una carga de angustia en estos tiempos cuando la gestión de gobierno es determinante para poder venderle algún producto a los ciudadanos de un país. Nada hay que vender desde el Gobierno Nacional porque nada se ha hecho por resolver los problemas económicos del país, pues con un bolívar devaluado convertido en un guiñapo. la salud colapsada, la educación fuera de lugar. la inseguridad por los suelos, las relaciones internacionales en cero y un ciudadano sin servicios y ganando cuatro dólares mensuales no hay posibilidad de avanzar por los caminos del desarrollo.

En Nueva Esparta la lucha a muerte entre el Gobernador y el Protector los ha dejado malparados ante la comunidad insular y la gente no los quiere a ninguno de los dos porque no han sabido resolver los problemas de Nueva Esparta. Esa es la realidad que angustia tanto al Gobernador como al Protector porque no terminan resolviendo los problemas fundamentales de una sociedad atrapada entre el ser y el no ser.

De esa forma la angustia por los números que acompañan a cada personaje hace interpretar que los dos son rechazados por la comunidad insular, pues el ciudadano solo requiere de un mandatario que le resuelva sus problemas capitales y eso no está ocurriendo en Nueva Esparta. Al Gobernador se le han ido los meses y los años escudándose en la falta de presupuesto y buscando culpables en la administración pública central y culpando a la ONAPRE de toda la tragedia en la región y al Protector se le ha ido el tiempo tratando de remendar los servicios públicos y no ha dado pie con bolas con agua, luz, teléfono, gas, seguridad y las intermitencias de las bolsas Clap.

Ante esta realidad la pelea a cuchillo entre dos figuras desteñidas forma parte del show de la política regional, pues no se han ocupado de los temas más relevantes y eso los lleva a enterrarse en medio del fango político regional.

Las encuestas ya abren el compás de los números regionales y reflejan la situación de angustia que atraviesan los candidatos de gobierno y oposición a la hora de medir fuerzas ante el veredicto de los ciudadanos. No llegan a 10 puntos y eso obliga a sus salas situacionales a inventar otro tipo de estrategia que le permita al Gobernador y al Protector a moverse en otra dirección. Por otra parte ya Morel Rodríguez anunció su presencia en los próximos comicios y le será cuesta arriba a los candidatos que ocupan en poder remontar una cuesta que le quedará bien alta en los próximos meses.

No hacer gestión de gobierno es parte de la tragedia de un gobernante atrapado en la madeja de los presupuesto insuficientes que le impiden realizar una gestión medianamente regular. Nada se ha visto que le permita a la gente del pueblo vivir medianamente, pues con una economía deteriorada a su máxima expresión estamos sometidos a la mala gerencia de los gobernantes fracasados.

Con los números evaluados con criterio de verdad es posible que en este festival electoral que se avecina para el futuro de Nueva Esparta estemos en la presencia de una carrera de perdedores y derrotados, pues lan tesis del Gobernador de que es un ganador se le cae de plano porque sin gestión alguna no es posible venderse como producto a un pueblo huérfano de gobierno. Podrán argumentar cualquier cosa, pero en el plano de la realidad nada hay que mostrarle a Nueva Esparta, salvo que intenten hablar de los azules como una potencia ilusoria de la gobernabilidad.

Creer que en medio de la crisis y la pandemia se pueden abrir las compuertas de la gobernanza eso no es posible porque son las comunidades las que evaluarán el comportamiento de estas dos figuras que no tienen nada que mostrar a Nueva Esparta y que son parte de los errores de cálculo de una sociedad hipertrofiada por la inercia del no hacer nada.

Los estados de angustia de quienes tienen rato luchando a brazo partido sin ningún objetivo es parte de las loqueteras de un régimen caduco que impuso un Protector para combatir con el Gobernador electo por el voto popular y terminó empantanando con sus decisiones las políticas de un gobierno sin rumbo. Parte de los dos años de gobierno se les fue en discusiones estériles que no dejaron ninguna solución a los problemas capitales de la gente y el pueblo solo ve gritos e insultos que dejan solo la muetras de la orfandad gubernamental en Nueva Esparta.

La angustia de los políticos que realizan gestiones en Margarita y Coche deja una estela de dudas sobre el futuro electoral regional, pues es evidente que las fallas en la gerencia y la ausencia de gestión condenan a los dos actores a la pérdida de tiempo en sus aspiraciones futuras. Lo cierto del caso es que los pueblos de Margarita y Coche con 8 años sin gobierno entraron en un estado de desesperanza que condena a los neoespartanos a un estado de inercia

Si las salas situacionales de ambos candidatos arrojan resultados nefastos para los dos rivales no es posible que algunos de los dos gane un proceso electoral complejo que es suicida para quienes nada han hecho por el desarrollo de Nueva Esparta. Ante ese cuadro crítico de candidatos rechazados por la gente de sus propios pueblos, solo queda pensar que los niveles gerenciales de los gobernantes no están al nivel de los buenos tiempos.

Vuelve la angustia a arropar las figuras difusas de la gobernanza regional y pone en tela de juicio sus aspiraciones vitalicias de aferrarse al Gobierno de Nueva Esparta. Ese estado de locura, de ambiciones desmedidas y de sueños mantiene al Gobernador y al Protector desesperados por el poder regional.

Ya la gente sabe que no pudieron gerenciar los destinos de Nueva Esparta y ese fracaso al no resolver los problemas a la gente es parte de la tragedia de quienes le fallaron a Nueva Esparta.

Encíclica/ManuelAvila

Compruebe también

Zapatero y la mina de oro por Laureano Márquez

Zapatero tiene una mina de oro en Venezuela. Siempre pensé que la afirmación se hacía en sentido metafórico