Vamos por más por Manuel Avila

No hay peor sordo que quién no quiere oír y haber perdido la tarjeta blanca el arma de combate del Gobernador por muchos años es parte de la debacle que se le avecina como una gran tormenta. Es que esa tarjeta blanca matadora por muchos años todavía está presente como la daga para terminar la faena cuando ya el sol se le pone en la espalda a quien no supo gobernar a Nueva Esparta en estos cuatro años. Pretender justificar su ineficiencia gubernamental con la presencia de un Protector que tampoco hizo nada por la región es parte de las excusas para el fracaso.

Cuando empezaron a aparecer las encuestas que marcan el rumbo de la región se tejió la estrategia de realizar unas elecciones primarias condenadas al fracaso por no tener una data, por falta de seriedad y por no tener un liderazgo que condujera con seriedad una cosa tan seria como unas elecciones que dejaran un candidato único por la oposición insular. Pero la picardía criolla llevó el 23 de enero del 2020 al comendador del proceso electoral a convocar a Pampatar el 23 de enero a sus legionarios y no a su contrincante más serio. Allí estuvieron los que iban a presidir la Comisión de las Primarias y sus amigos como si una obra de teatro de escaso nivel era el detonante para marcar la ruta electoral en Nueva Esparta. Ese fue la jugada torpe que espantó a Morel Rodríguez Avila del escenario interno de la oposición porque vio desde el vamos que la trampa estaba montada para tratar de burlar la voluntad popular.

Se llevaron una sorpresa cuando empezaron a aparecer las encuestas le dieron la sorpresa con Morel manteniendo una ventaja superior sobre sus rivales de turno. Con esa jugada se quedó en el camino la ruta de las primarias y la Comisión se enterró en sus propias elucubraciones fuera de lugar. La gente ni se inmutó por la no realización de las primarias y apenas cuatro lambiscones de esos que hacen sombras en los gobiernos lanzaron salpicones verbales que no llegaron a ninguna parte.

Terminaron entrampados los propios estrategas de las primarias y pasaron a formar parte de los proyectos fallidos de quien intentó reelegirse sin tener obras que mostrar al pueblo neoespartano. Por eso cuando llegó la hora de cuadrar apoyos y alianzas terminó Morel con la fuerza electoral de su lado porque ambos bandos tienen los números en las manos del sentimiento popular de los neoespartanos.

Nueva Esparta tiene rato hablando y enviando mensajes del rumbo que llevan las aspiraciones de cada candidato y sin hacer mucho esfuerzo se encontró Morel con su pueblo en las asambleas populares de cada semana y donde los `pueblos insulares se volcaron a los encuentros con Morel para manifestarle que lo acompañan en esta propuesta de devolver el desarrollo a la región. Es evidente que cuando se hacen los trabajos de campo para cristalizar los estudios de opinión la gente opina que debe regresar la posibilidad de atender a la gente y devolverle sus servicios fundamentales.

La realidad de Nueva Esparta es que tiene 9 años sin gobernanza y esa situación condena a los ciudadanos a la situación más calamitosa de los últimos tiempos, pues es evidente que huérfanos de gobernanza no vamos muy lejos con este binomio de falsos profetas descubrimiento. En ese interín se destruyó toda la vialidad, el aseo urbano colapsó, la policía terminó convertida en un museo, las escuelas se auto destruyeron, las obras públicas desaparecieron, y los servicios en general colapsaron para siempre. Con esta realidad tanto el Gobernador y el Protector terminaron molidos por los saltos de la historia.

En medio de esas alocadas decisiones gubernamentales encontraron las autoridades del momento el rechazo de unos ciudadanos cansados de jugadas torpes tomadas por el Gobernador por un lado y por El Protector por el otro que nunca decidieron resolver los problemas de la gente. En medio de ese desgobierno la gente empezó a tejer tácticas para resolver sus problemas y encontraron que con dos gobiernos fracasados esta región no puede salir del pozo.

Esa visión de mundo de los dos bandos llevó a Nueva Esparta a buscar salidas para enterrar con sus votos a quienes representan el fracaso de gestiones ambiciosas y sin plan de vuelo. Por eso los pueblos insulares están convencidos que Morel Rodríguez representa el desarrollo el progreso y el sueño de un pueblo insular que se cansó de tener gobiernos donde la minusvalía y el fracaso son su norte.

Nueva Esparta tiene rato hablando en las asambleas populares donde Morel es la vedette y el único con la capacidad para generar llenos que en estos tiempos están vedados a los hombres sin liderazgo.

Enciclica/ManuelAvila

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