Tickling, la técnica sexual para más placer con cosquillas eróticas

Las cosquillas eróticas, conocidas como tickling, son una técnica sexual cada vez popular que eleva la excitación y mejora los orgasmos.

En la cama siempre es necesario innovar y atreverse a intentar nuevas prácticas y si eres de los que busca romper con la monotonía, entonces te recomendamos planear una placentera sesión de tickling, una técnica sexual que aumenta el placer a través de cosquillas eróticas.

¿Cómo? Así como lo lees, estudios han demostrado que reírse antes de las relaciones sexuales puede influir en un mayor disfrute para lograr orgasmos más rápido. Pero no se trata solo de hacerse cosquillas en el sexo para tener un ataque de risa, la clave está en hacerlas de forma muy sensual para despertar la sensibilidad de las zonas erógenas.

Conocido como knismolagnia y también como tickling por su nombre en inglés, se trata de conseguir excitarse con cosquillas, pero no con unas comunes y corrientes, son especiales y para que sean efectivas, debemos practicarlas con una técnica precisa. Toma nota.

Tickling, técnica sexual para más placer con cosquillas eróticas

Tickling es una técnica erótica que se popularizó en los últimos tiempos y forma parte del manual del BDSM (bondage, disciplina, sadismo, masoquismo), aunque también puede ser una forma divertida de estimular las zonas erógenas para despertar poco a poco el deseo o las ganas de tener sexo. Si se practica correctamente, esta técnica sexual garantiza un aumento de la sensibilidad y prepara el camino hacia orgasmos más largos e intensos.

Más allá de que puede ser un juego sexual muy placentero, existe una explicación científica de sus efectos, pues el cosquilleo produce risa, lo que a su vez libera las llamadas hormonas de la felicidad, las endorfinas, estimulando las áreas del cerebro que se vinculan al goce y el deseo. Por ello, incluir algunas cosquillas eróticas en zonas sensibles puede ser la mejor forma de encender la llama de la pasión para un encuentro sexual muy intenso. En otras palabras, las cosquillas pueden activar las ganas de tener sexo y te llevan a vivir una práctica como nunca antes.

¿Cómo hacerlo? Es muy sencillo, se trata de hacer cosquillas eróticas en el cuerpo de la pareja y, para empezar, puedes centrarte en algunas de las zonas erógenas más sensibles, como el cuello, la nuca, las ingles, los pezones o la parte de detrás de las orejas. Los costados y las plantas de los pies también son buenos lugares, pero siempre debes asegurarte de que tu pareja tenga sensaciones sensuales, si ves que solo le provocas risas entonces cambia de zona.

Explora el cuerpo de tu amado

No hay lugares definidos, lo importante es que explores el cuerpo de tu amante y descubras en qué partes puede tener sensaciones más placenteras, lo que además de ayudarte a conocerlo mejor, vuelve el juego mucho más divertido, incluso puedes atarlo de las manos y ponerle un antifaz para que solo se concentre en lo que va sintiendo con las cosquillas eróticas. Ojo, tiene que disfrutarlo, no sufrir y si te pide que te detengas, debes hacerlo.

Una vez que descubriste sus puntos más calientes o excitantes, será momento de iniciar con la estimulación. De acuerdo con Clarín, pueden hacerse mutuamente las clásicas cosquillas con los dedos, apostar por la sutileza y pasar delicadamente las yemas o jugar con algunos otros objetos. A continuación, te damos algunas ideas.

Recuerda que lo importante no es morirse de risa, sino crear un poco de tensión erótica que vuelva loco a tu pareja a través de una sensación que puede ser muy satisfactoria, como las cosquillas eróticas. Hay tres formas de hacerlo, aunque siempre puedes usar tu imaginación para descubrir nuevas sensaciones:

1. Plumas suaves

Puedes conseguir una pluma especíca para esta práctica, incluso las venden en muchas sex shops, en diversos modelos, colores, tamaños y formas, pero si vas empezando opta por algo sencillo y una vez que domines las cosquillas eróticas puedes probar con otras un poco más complejas o para expertos.

2. Vibrador sexual

Otra opción para hacer cosquillas eróticas es usar cualquier vibrador sexual, pues los suaves movimientos continuos cerca de las zonas sensibles harán que se despierten los centros de placer de todo el cuerpo. La recomendación es empezar con una velocidad baja y lenta y poco a poco ir subiendo la intensidad.

3. Chocolate

Si quieres hacer el momento muy sensual, puedes realizar las cosquillas simplemente con tu boca y lengua y para ello puedes usar elementos como el chocolate o lubricantes de sabores. Lo importante es que se mezclen las sensaciones que transmiten el roce de los dedos y la lengua en la piel. Podrás explorar cada rincón del cuerpo de tu pareja de manera deliciosa.

Déjate llevar por la imaginación y disfruta en tu próximo encuentro de la práctica sexual tickling, pues mediante cosquillas eróticas puedes despertar sensaciones intensas y placenteras con tu pareja como nunca antes.

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